No hay fórmulas mágicas que permitan tratar a las personas autistas porque cada caso conductual es diferente. Quienes conviven con personas autistas deben armarse de mucha paciencia, comprensión y a cambio recibirán mucho afecto.
Cuando una pareja planifica los nacimientos de sus hijos, en lo que menos piensa es en que alguno puede nacer con el Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) que es una enfermedad que afecta de forma variable el desarrollo del cerebro de los niños, generando notables alteraciones en la comunicación articulada y comprensiva de ellos con el mundo que los rodea.
Cuando se descubre que un niño (a) es autista quienes sufren el impacto emocional son sus padres, ya que no están preparados para convivir con personas especiales cuyo futuro dependerá de la responsabilidad inicial … seguir leyendo