En una entrega anterior decía que esta enfermedad es un flagelo que podemos padecer todos los que superamos los sesenta años, por lo cual se hace necesario un examen de retina cada año para detectar los primeros síntomas e intentar mitigar las secuelas que se producen en la retina, y que quitan visión central, y por ende nos resta calidad de vida al imposibilitarnos muchas de la actividades cotidianas.
Decíamos que existen dos formas de esta enfermedad. Una seca, la más común, y en la actualidad sin … seguir leyendo